¡Niños autónomos, niños felices! 7 tips para desarrollar su independencia

12/ 4/19

¡Niños autónomos, niños felices! 7 tips para desarrollar su independencia

Tu niño ya ha cumplido 3 años y, pensando en prepararlo para la entrada al colegio de grandes, te gustaría ayudarlo a ser más independiente. Seguramente querrás que haya adquirido algunos hábitos tales como comer solo, identificar sus propias pertenencias, cepillarse solo los dientes. 

Después de todo, ha llegado el momento de compartir su jornada con un grupo más grande de pares, y su docente no puede hacerlo todo por él, ¿verdad? En este artículo te daremos siete recomendaciones para que poco a poco vayas estimulándolo a que haga más cosas por sí mismo, fortaleciendo su autoestima al mismo tiempo que su autonomía.

  1. Comprende los beneficios de la independencia

Este primer consejo tiene que ver con que muchas veces somos nosotros, los padres, quienes de alguna manera interferimos con la adquisición de autonomía por parte del niño. Por supuesto que al estar apurados, es más fácil vestirlo nosotros que permitir que se vista solo y que se tome su tiempo para encontrar la manga correspondiente, o abotonarse despacio su abrigo. Pero si comprendemos que el desarrollo de la autonomía de nuestro hijo implica importantes ventajas, como fortalecer su autoestima, volverse más responsable y, a la larga, colaborar en casa y ser un buen estudiante, nos permitiremos cierta flexibilidad y paciencia, necesarias para “soltarlo”.

  1. Respeta sus tiempos

Un niño pequeño al que se le exigen cosas para las que todavía no está listo, se frustrará y tardará aún más en conquistar la autonomía. Esto vale en diferentes ámbitos y circunstancias, ya sea dormir toda la noche en su propia cama, comenzar a comer con cubiertos, o dejar los pañales. Por eso, es importante que seamos graduales al exigirle nuevos desafíos al niño. ¿Queremos que aprenda a poner la mesa? Comencemos por darle una única tarea muy simple –por ejemplo, llevar al comedor los manteles individuales, o su vasito irrompible. ¿Pretendemos que se vista solo? Podemos comenzar por pedirle que saque sus medias del cajón y que intente colocar una en cada pie. El método pedagógico Montessori, tan popular en algunos jardines de infantes, ofrece estas instructivas tablas de tareas adecuadas para cada edad.

  1. Hazlo participar de las decisiones

Entre los 2 y los 3 años de edad, tu niño está desarrollando de manera muy fuerte su personalidad. Es por eso que quiere hacer las cosas “yo solito” y no le gusta aceptar indicaciones de mamá y de papá. Puede ser una etapa difícil donde aparecen las pataletas, pero también es una oportunidad estupenda para fomentar su autonomía. Una de las cosas que puedes hacer es permitirle escoger algunas cosas por sí mismo. Incluso puedes usar esta técnica para pedirle cosas que sí o sí esperas que haga. Por ejemplo, en lugar de exigirle que se ponga un abrigo porque hace frío, prueba dando la indicación en forma de pregunta: ¿prefieres ponerte el abrigo azul o el verde? Lo mismo vale para escoger la fruta que coma de postre, el juguete que puede llevarse a la bañera (aunque, por supuesto, no tenga la posibilidad de no bañarse) o el color de su cepillo de dientes a la hora de cepillarse.

  1. Involúcralo en los preparativos

Si tu niño está por comenzar el jardín, es una buena idea que no hagas todo por él. Pídele que te acompañe a escoger su maleta o su lonchera para que después le resulte más fácil identificar sus pertenencias (más allá de que le coloques nombre y apellido, por supuesto). De la misma manera, solicita que te ayude a acomodar la ropa del jardín la noche previa, muéstrale dónde guardas las prendas de vestir, y dónde hay que colocarlas cuando estén sucias. ¡Antes de lo que crees estará en condiciones de hacer solo esta clase de quehaceres! 

Para cada tarea, dile con claridad qué es lo que esperas de él y por qué, recordando hacer énfasis en lo positivo: es mejor decir algo como “ayúdame a preparar tu almuerzo, así podrás escoger la fruta que más te gusta” en lugar de “si no vienes y me ayudas, después no te quejes si no te gusta la comida…”.

  1. Ofréceles rutinas

Así como las buenas rutinas son la clave para que tu hijo aprenda a comer solo, o duerma toda la noche, también en la etapa preescolar son muy beneficiosas. Armar un menú saludable y delicioso para toda la semana escolar, pedirle que te acompañe a hacer las compras cuando lo pasas a buscar después de clase, destinar una hora todos los días a jugar juntos, darle un baño relajante, compartir la cena en familia e irse a dormir temprano –en lo posible, siempre a la misma hora- son rutinas que puedes implementar desde su primer día en la guardería y que lo ayudarán a adaptarse mejor a los ritmos del trabajo escolar más adelante. 

  1. Hazle más fáciles las tareas cotidianas

Lo admitimos: todas nos cansamos a veces y refunfuñamos o nos enfadamos con nuestros hijos pequeños cuando hay que trapear el piso del baño después de cada ducha, o barrer el comedor porque queda lleno de migajas y restos de comida después de la merienda. Pero, ¿te has puesto a pensar en cómo algunas tareas cotidianas representan un verdadero desafío para los niños? Si tu hijo salpica o ensucia, no lo hace para fastidiarte, sino porque no sabe o no puede hacer las cosas de otra manera.

La buena noticia es que puedes tomar ciertas medidas que le facilitarán las rutinas cotidianas a toda la familia. Por ejemplo, utilizar un tapete lavable a la hora de comer, o en el área de juegos, para no limpiar de más; colocar extensiones de pluma o de manija en el lavamanos para que pueda higienizarse solo sin salpicar demasiado; o cambiar pronto su cuna por una cama con una barrera anticaídas, para que pueda subirse y bajarse por sus propios medios de la misma.

  1. Permite que se equivoque

Posiblemente el consejo más importante para fomentar su independencia a la vez que mantenemos fuerte su autoconfianza sea el de aceptar que el niño comete y cometerá errores. Si esperamos que nuestro hijo haga las cosas exactamente de la manera en que queremos que las haga, pronto se cansará de nuestras quejas y regaños y optará por no intentarlo más. En cambio, si aceptamos que el resultado pueda ser menos que perfecto, y aún así lo alabamos por sus intentos, por su esfuerzo y perseverancia, tendremos un niño con deseos de complacernos y de mejorar. Esto vale para tareas tales como hacerse la cama (no corramos a estirar el acolchado si quedó un poco arrugado), elegir su vestimenta (no importa si para ir al parque no ha combinado los colores), poner o levantar la mesa (no pasa nada si se le caen los cubiertos y hay que volver a lavarlos) o servir el jugo (no reñirlo si alguna vez lo derrama).

No se trata de que no lo corrijamos o lo guiemos, pero debemos hacerlo siempre con cariño y paciencia, y enfatizando siempre lo que sí ha hecho bien. Te sugerimos emplear la “técnica de la hamburguesa”, en la que se empieza por una afirmación positiva, después viene la corrección o crítica, y se cierra con un nuevo elogio. Por ejemplo: “Veo que acomodaste la cama tú solo, ¡Te felicito! Déjame que te ayude a estirar del todo el cubrecama para que se vean sus diseños. Ahora sí, qué bonitos están los muñecos que sentaste sobre la almohada.”

Con tu ayuda y tu estímulo, muy pronto tu hijo se convertirá en un niño independiente y colaborador, y el comenzar a ir al colegio de niños mayores ayudará mucho en este sentido. ¡Ánimos!

Por Mariana del Rosal, octubre de 2019


Fuentes utilizadas:

https://www.vix.com/es/imj/familia/166434/5-grandes-beneficios-de-fomentar-la-independencia-en-los-ninos

https://elmetodomontessori.com/tabla-de-tareas-domesticas-para-ninos-segun-su-edad/

https://www.healthychildren.org/Spanish/ages-stages/preschool/Paginas/Growing-Independence-Tips-for-Parents-of-Young-Children.aspx

https://letsfamily.es/ninos/corregir-a-los-ninos-la-tecnica-de-la-hamburguesa/

https://www.guiainfantil.com/articulos/educacion/autonomia/7-consejos-para-fomentar-la-autonomia-en-los-ninos/

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