¡Para comerte mejor! La alimentación complementaria del bebé

¡Para comerte mejor! La alimentación complementaria del bebé

5/31/19

¿Tu bebé ya come alimentos sólidos? ¿O le falta poco tiempo para comenzar con la etapa de la alimentación complementaria? ¡Excelentes noticias! Ya sea que optes por introducir nuevos alimentos a través del novedoso Baby Led Weaning o bien sigas eligiendo las tradicionales papillas, es el momento de aprovisionarte de platos para bebé, cubiertos, un vaso de transición y otros accesorios diseñados para ayudarlo en esta tarea que por ahora le resulta un gran desafío.

Existe una inmensa variedad de productos en el mercado orientados a la alimentación complementaria del bebé. Cuidado, también se venden muchas cosas que pueden resultar un gasto inútil de dinero, por no mencionar aquellos productos que directamente podrían ser nocivos para la salud de tu hijo.

En este artículo explicaremos la importancia que tiene el comprar vajilla especial para niños: se trata de la seguridad y la salud de nuestros hijos, algo mucho más trascendente que elegir platos bonitos para entretenerlos para que se estén quietos en la mesa.

 

¿Qué es la alimentación complementaria?

 

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) alrededor de los seis meses de vida, la leche materna deja de ser suficiente para atender las necesidades alimentarias del bebé. ¡Esto no signifique que deje de alimentarlo, ni mucho menos! Ya hemos hablado cómo aún después del año, la leche materna sigue siendo el mejor alimento que le puedes dar a tu bebé. Pero sí implica que, a medida que tu hijo crece, deberá ir incorporando paulatinamente toda una variedad de nuevos alimentos, los mismos que lo nutrirán y acompañarán en su crecimiento desde que la lactancia finalice hasta toda la vida.

Insistimos en que la OMS recomienda que la comida, en bebés de entre 6 y 24 meses, es un complemento de la leche materna, y no al revés: por eso, no hay que hacer caso a abuelas, vecinos, metiches o incluso algunos pediatras desactualizados que dicen que después de cierta edad, la leche “se te vuelve agua”, que “le quites el pecho para que coma”, o que “si toma teta no va a querer comer”.

La introducción de alimentos en la vida del bebé de seis meses –o tal vez un poco mayor, según lo que te indique su desarrollo (si puede o no permanecer sentado en su silla para bebés, si puede tragar y no escupir los alimentos, si muestra interés por llevárselos a la boca, etc.)- es más una cuestión social y sensorial que alimenticia. Por eso, más que preocuparte por la cantidad de alimentos que tu hijo ingiere o no a esta temprana edad, lo que debes procurar es que tenga acceso a alimentos saludables y variados. Si solamente prueba un poco, y su principal alimento sigue siendo la leche materna, no pasa nada: siempre y cuando siga viéndolos comer a sus padres en la mesa, y siga pudiendo relacionarse con la comida de manera placentera, irá comiendo más a medida que su organismo se lo pida.

 

¿Papillas o baby led weaning?

 

 Si preguntas a tu madre y a tu abuelita, seguramente te contarán que tu primer alimento fue algún tipo de potito o papilla semisólida, consistente en general de algún puré bien diluido de papa, de calabaza o de manzana, y que después los alimentos se iban introduciendo uno a uno, siempre bien cortaditos o procesados. Algunas familias optan por seguir ofreciendo papillas a sus bebés, y si es tu caso, los maceradores y los procesadores de comida serán tus grandes aliados.

Sin embargo, en los últimos años ha cobrado fuerza el concepto de baby led weaning, que consiste en un enfoque completamente diferente sobre la alimentación complementaria: básicamente, el bebé es quien decide qué y cuánto comer. Los alimentos que se dejan a su alcance son los mismos que come la familia, evitando, por supuesto, el uso de sal y azúcar, los alimentos con los que pueda atragantarse por su forma o tamaño, los ultraprocesados y las chucherías y golosinas. Pero sí le serviremos, por ejemplo, trozos enteros de verduras cocidas, de frutas, incluso de pollo o tiritas de carne, legumbres bien cocidas, huevo duro, básicamente cualquier alimento natural y saludable que pueda tomar con su manito y llevarse a la boca, no importa si come mucho o poco, ni mucho menos si juega o lo arroja al suelo.

Quienes escogen el baby led weaning destacan que la relación del bebé con los alimentos es más natural y saludable, que ellos aprenden a reconocer sus señales de hambre y de saciedad, que se alimentan de manera más autónoma y que toda la experiencia sensorial de manipular los alimentos les aporta, además de nutrición, un valioso aprendizaje.

Si optas por el baby led weaning, te conviene armarte de paciencia porque tendrás mucho más para limpiar después de cada comida. Hay productos que podrían serte muy útiles, como un babero manga larga que le proteja su ropita, un plato para bebé con bordes antiderrame,

Por supuesto que las técnicas no son mutuamente excluyentes. Muchas familias comienzan por las papillas a los seis meses, y a medida que el bebé va creciendo incorporan baby led weaning con aquellos alimentos que le resultan más sencillos de manipular. La experta Danilka Balkazar nos recuerda que es muy importante que antes del primer año de vida el bebé aprenda a morder y masticar, lo que influye directamente en su producción de lenguaje más adelante.

 

Eligiendo la silla de comer para bebé

 

Existe una gran diversidad de opciones para cuando sientes a tu bebé a la mesa. Las sillas de comer para bebé se escogen de acuerdo al gusto de cada familia, también según el espacio con el que cuentes en la casa, y las tendencias más modernas son tratar de equilibrar la comodidad del niño con el confort de toda la familia. Aquí mencionamos brevemente algunas modalidades por las que puedes optar:

  • Puedes comprar una silla de comer para bebé que se adapte a las sillas tradicionales de adultos. Las hay tanto para bebés como para niños pequeños, y tienen la ventaja de que ocupan muy poco espacio en casa. Modelos como este se pueden usar también de manera independiente, en el suelo. Una posible desventaja es que se ensucian más los muebles de la familia, pero eso puede atenuarse si cuentas con un tapete
  • Hay sillas de comer para bebés que son plegables, ideales para quienes viven en espacios pequeños. Un modelo como la “Poppy” de Phil & Ted’s tiene múltiples posiciones para ir adaptándose al desarrollo del bebé.
  • Si de ocupar poco espacio se trata, están los modelos clip on que se pueden adjuntar a las mesas de cocina, a las barras, etc. y que son portables. ¡Ideales para comer fuera de casa!
  • También hay sillas muy modernas que combinan con el bonito mobiliario de la casa, que puedes variar la tapicería para que combine.
  • Si tu bebé es de echarse un sueñito inmediatamente después de comer, un modelo como el “Classic” de Jeep tiene la ventaja de tener asiento reclinable, lo que te permite dejarlo dormir la siesta.

Cuando compres la silla de comer para bebés, presta atención también a la bandeja. Muchos modelos incluyen bandejas desprendibles, lo que te permite traer todo servido desde la cocina mientras tu bebé está sentado y ajustado bien seguro en su silla. Además, facilita la limpieza el hecho de que las bandejas puedan meterse en el lavaplatos y soportar altas temperaturas para esterilizarse. Al respecto, recuerda que no todos los plásticos soportan bien las altas temperaturas, pudiendo deteriorarse o soltar componentes peligrosos. Lo que nos lleva al siguiente punto.

 

Seguridad ante todo

 

La practicidad y el diseño son importantes a la hora de elegir accesorios para la comida del bebé y de los niños pequeños. Pero hay algo aún más sustancial: que tus hijos estén seguros. Por eso, debes optar por tenedores y cucharas de material suave para que no se lastimen: aún una cucharita de metal podría cortar las encías de un bebé que la muerde con fuerza. Otro aspecto fundamental a tener en cuenta es la temperatura a la que sirves la comida. Un plato muy caliente puede quemar al bebé. Siempre deja que el alimento se enfríe a temperatura ambiente (chequea que esté a esta temperatura también por dentro) antes de ponerlo al alcance del bebé.

 

Materiales seguros: no da todo lo mismo

 

La elección de los materiales de los productos para bebés no debe ser librada al azar. Lamentablemente, circulan en el mercado productos muy económicos, pero que están hechos de materiales que pueden resultar tóxicos: Ftalatos, BPA, plomo o PVC. ¿Por qué deben importarte? Porque por su grado de toxicidad pueden afectar especialmente a los bebés y los niños pequeños, que están en plena etapa de desarrollo. Además, por su tamaño, una cantidad que a un adulto podría no afectarle, a ellos sí les puede representar un riesgo para su salud. Las precauciones pueden no sobrar también para las mujeres embarazadas. Vemos exactamente en qué consiste el riesgo y cómo evitarlo.

 

FTALATOS

Componentes como los Ftalatos de tipo BBP, DBP, y DEHP (ampliamente empleados en plásticos para hacerlos más flexibles y suaves) fueron prohibidos de forma permanente en concentración superior a 0.1% en la fabricación de juguetes y productos de cuidado infantil, por el Congreso de los Estados Unidos en la Consumer Product Safety Improvement Act de 2008 (CPSIA). Estudios revelaron que estos elementos tenían correlación positiva con daños al sistema reproductivo (DBP, DEHP), irritación en la piel de las mismas (DBP),  aparición de cáncer en ratas de laboratorio (confirmado para DEHP y posible para BBP) y problemas en desarrollo de animales. Otros 3 tipos de Ftalatos DiDP, DINP y DnOP, están en prohibición temporal mientras más evidencia es aportada, pues estudios preliminares apuntan a que éstos tienen relación con enrojecimiento en la piel, nauseas, vómito en ratas de laboratorio.

Si bien las consecuencias en humanos no se han probado, la evidencia científica fue suficientemente fuerte para que el congreso estadounidense y el parlamento europeo prohibieran su uso con el fin de proteger a sus consumidores más jóvenes: bebés y niños. Y hay motivos para preocuparse: la firma de control de calidad en Asia QIMA  revelaba en 2010 que de una amplia muestra de juguetes producidos en China, el 25% contenía ftalatos de la clase más peligrosa: ethylhexyl.

 

BPA

Con respecto al BPA, también conocido como Bisfenol A, hay estudios que demuestran que una alta exposición al mismo puede causar desequilibrios hormonales. Por ese motivo, se recomienda reducir la exposición de los bebés y niños pequeños a este material tomando las siguientes precauciones: descartar todo tetero, plato o vaso que tenga rayas en su superficie; no colocar alimentos calientes en recipientes que contengan BPA; verificar que los recipientes que se utilizan para calentar alimentos en el microondas sean aptos para ese fin.

 

Plomo

A pesar de estar reconocido como elemento tóxico para niños desde hace mas de tres décadas, los gobiernos de EEUU y Europa han alertado que se ha detectado plomo en muchos utensilios para el cuidado de niños y juguetes importados de bajo costo; esto tanto en pinturas y estampados como en la composición de los mismos plásticos. Una mínima cantidad ingerida o que quede como residuo en manos, puede representar intoxicación para un niño pequeño.

 

Múltiples gobiernos de países desarrollados como EEUU, Unión Europea, Canadá, Japón, Australia, han impuesto prohibiciones similares a la producción y comercialización de productos con estos componentes en sus mercados, siendo CPSIA de EEUU y REACH de la Unión Europea las regulaciones de mayor referencia en tema de seguridad de juguetes y elementos para bebés.

 

Considerando que muchos de estos productos llegan a nuestro mercado sin restricción, debemos ser muy cuidadosos al comprar. Siempre es preferible limitar el contacto que nuestros hijos tengan con plásticos que contienen de estos materiales, sobre todo en algo que se están llevando constantemente a la boca como son los utensilios para comer.

 

¿Y qué hay de los platos de loza?

 

Los tradicionales platos de loza, porcelana o vidrio que seguramente tu familia usa a la hora de comer tampoco son la mejor alternativa para un bebé. Desde ya que no representan peligro en cuanto a la toxicidad, y puedes emplearlos para preparar o calentar alimentos. Pero nunca deberías dejar al alcance de tu niño un plato o un vaso que se rompa, porque puede quebrarlo y lastimarse con mucha facilidad. Los platos más pesados representan asimismo un riesgo si el niño los levanta y los deja caer sobre su manita o en su cabeza. Por eso, el plato de loza solo puede servirte si tú misma le das de comer al bebé y no lo tiene a su alcance (algo que te dificultará que aprenda a comer con autonomía). Los platos para niños cuentan con adherente, para evitar que los levanten, derramen la comida o puedan lastimarse.

 

¿Por qué materiales optar?

 

Los materiales más seguros para los accesorios en la alimentación complementaria son la silicona (siempre de grado alimentario) y el acero inoxidable. No solamente son seguros para los bebés, sino que también resultan más sostenibles porque duran mucho más tiempo sin deteriorarse. Se pueden regalar a otros bebés, heredarlos, incluso pueden pasarse de generación. Por eso, la huella de carbono es menor debido a su reutilización.

Con respecto a la huella ambiental, cada vez más familias optan por platos de bambú. Un plato para bebé de este material tiene las ventajas del plástico (es liviano, no se rompe con facilidad, no puede lastimar al bebé) pero no daña al medio ambiente.

 

Un tema aparte: los vasos de transición

 

En cuanto el bebé empiece con la alimentación complementaria, también debes ofrecerle agua. En ese sentido, está desaconsejado que beban agua del tetero: este solamente debe utilizarse como complemento de la lactancia materna, y su uso nunca debe prolongarse más allá del año debido a que puede causar deformación del paladar y la mandíbula, así como problemas de dicción.

Para beber, el bebé cuenta con distintos tipos de vasos de transición según su etapa de desarrollo. Los vasos de transición con pitillo en silicona blanda son perfectos para quienes están saliendo de lactancia exclusiva. En este modelo, solo sale líquido cuando el niño succiona. Un vaso con pitillo rígido es más adecuado para bebés un poco mayores, ya que sale mayor cantidad de líquido y en bebés pequeños esto puede atragantarlos.

 

Esperamos haber resuelto algunas dudas respecto de la alimentación complementaria de tu bebé. Con los utensilios adecuados y alimentos sanos, seguros y variados en su plato, seguramente tu hijo disfrutará mucho en esta etapa de su crecimiento, y tú estarás tranquila por estar brindándole toda la protección que todo niño se merece.

 

Finalmente, recuerda a la hora de invertir en productos para la alimentación complementaria que se trata de una etapa relativamente breve en la vida de tu hijo. Es preferible invertir en productos durables, que se puedan heredar a hermanitos o primos, pero que dejen una huella ambiental mucho menor, que en comprar productos que se dañen con facilidad y deban ser reemplazados. ¡Compra menos, compra mejor!

 

Por Mariana del Rosal, en colaboración con LocosBajitos, septiembre de 2020

Fuentes:

https://www.who.int/nutrition/topics/complementary_feeding/es/

https://danilkabalcazar.com/sabias-que-morder-y-masticar-es-una-de-las-tareas-mas-desafiantes-en-el-acto-de-comer/

https://sabrinapediatra.com/blog/

 

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