Dormir en colecho con tu bebé, ¿si ó no?

6/20/19

Para muchas familias, la cuna es un obsequio esencial que no puede faltar antes de que nazca el bebé. Para otras, en cambio, la cama-cuna o el moisés resultan lugares donde acomodar juguetes, ya que en la práctica el bebé duerme todas y cada una de las noches en la cama de los padres. ¿Qué dice la pediatría al respecto?

 

Colecho: de eso sí se habla

 

Hasta hace una generación o dos, el colecho era algo de lo que se hablaba poco y nada en las culturas occidentales: nuestras madres jamás hubieran admitido que dormían con sus hijos (si es que lo hubieran hecho) ya que estaba mal visto. “Que el niño te ha tomado el tiempo”, “que pierdes intimidad de la pareja”, “que después se vuelve más dependiente de ti”, “que necesitas ponerle más límites”.

Sin embargo, desde una mirada evolutiva, y siguiendo la fisiología del sueño infantil, hay beneficios en practicar el colecho. Para empezar, debemos tener en cuenta que la práctica de que los bebés y los niños pequeños tengan su propio cuarto es muy reciente y no es universal: incluso en la actualidad y en países de alto nivel socioeconómico como el Japón, el colecho es muy habitual. Por fortuna, estudios como el de American Anthropological Association han comenzado a arrojar una mirada más benévola que poco a poco van llegando también a los consultorios de los pediatras y a una consideración más empática sobre el cuidado infantil, una corriente que se ha dado en llamar “crianza con apego”.

 

Algunas ventajas del colecho

 

Dormir junto a tu bebé no solamente se siente rico, sino que además tiene algunos beneficios importantes: principalmente, favorece la producción de leche materna y la lactancia a demanda. Resulta muy fácil colocar el bebé al pecho y lactar casi sin necesidad de despertarse. Por otro lado, el ritmo del sueño, la respiración y el sistema cardiaco del bebé se sincronizan con los de su mamá, de acuerdo a lo que afirman, entre otros, la Liga de la Leche. Para la madre, se extienden las horas de sueño, un bien precioso y escaso cuando se tiene un bebé pequeño.

Dos de los principales defensores del colecho son el Dr. Carlos González, autor del libro Bésame mucho y la Dra. Rosa Jové, autora del libro Dormir sin lágrimas. Ambos sostienen que el colecho seguro, así como la comprensión del sueño infantil como un proceso fisiológico y madurativo, pueden ser la clave para que todos descansemos mejor. Además, desde el aspecto psicológico y afectivo, en lugar de generar dependencia, insisten en que el colecho suele brindarle mayor seguridad y contención al bebé. Confiados en la presencia amorosa de sus padres, la mayoría de los niños lo abandona por sus propios medios alrededor de los tres años.

Pero no está de más recordar que aquí el énfasis debe ponerse en la palabra “seguro”: más allá de la comodidad del niño y de sus padres, lo que está en juego es la seguridad (y, eventualmente, la vida) del bebé. Porque si bien hay ventajas en el colecho, también hay riesgos, y estos no son en absoluto nimios: la posibilidad de asfixia, caídas, quedar el bebé atrapado entre el colchón y la pared, todo ello podría costarle la vida.

 

Cuándo no hacer colecho

 

Para empezar, se desaconseja el colecho en cualquier superficie que no sea segura para el bebé. Tal como se aconseja cuando el bebé duerme en su cuna, al dormir en colecho con sus padres, el bebé menor de 1 año debe estar siempre boca arriba, lejos de almohadas y cobijas que puedan llegar a taparle la carita y obstruir sus vías respiratorias llegando a causar asfixia. . El colecho no debe practicarse en un sillón, un sofá o un colchón de agua, solo en un colchón firme, que se ajuste bien a la cama y no queden espacios entre éste y el espaldar ó el pie de cama, pues el niño al girar podría quedar atrapado entre esos espacios. Nunca debe dejarse solo a un bebé sobre una cama de adulto, ya que el bebé podría sufrir graves lesiones al caer.

Por otro lado, no deben dormir en la cama otros niños mayores ó mascotas, pues estos no tendrán conciencia de las necesidades de espacio del bebé pequeño y esto puede llegar a ser peligroso. Se desaconseja que el bebé duerma junto con padres o madres fumadores, aún si jamás encienden un cigarro en la habitación. Esto está asociado a mayor índice de muerte súbita. También es muy peligroso que el bebé duerma en la misma cama con padres que estén extremadamente cansados, que hayan consumido alcohol, o cualquier medicación que les dé un sueño pesado. El riesgo en estos casos es que el adulto se gire dormido sobre el bebé y este último no pueda respirar -recuerda que los bebés menores de 1 año aún no desarrollan las habilidades motoras y reflejos para voltearse ó despejar su cara si algo los cubre.

Y en líneas generales el colecho –entendido como compartir la superficie de la cama- está desaconsejado para bebés prematuros, de bajo peso al nacer, o menores de tres meses.

 

¿Dónde debe dormir el bebé recién nacido?

 

Hasta el momento, las recomendaciones de autoridades como UNICEF o la Asociación Española de Pediatría no recomiendan que los bebés compartan la cama de sus padres por lo menos antes de los tres meses, aunque sí insisten en que es importante que duerman en la misma habitación hasta el año. La recomendación primaria es hacer uso de un moisés ó corral con nivel para recién nacidos, ubicándolo al lado de la cama. Sin embargo, existen alternativas que hacen del colecho con recién nacidos una práctica segura, como el uso de moisés tipo colecho, que dentro del área de cama de los padres crea un nicho seguro para el bebé, evitando que sus padres rueden sobre él al dormir, ó sus cobijas le cubran, y puedan asfixiarlo.

 

Ya sea en corral, moisés tradicional ó de tipo colecho, es fundamental que si las paredes de estos son en textil, este sea respirable hasta la parte baja para permitir el flujo de aire si la cara del bebé quedara contra este. Siempre el bebé debe dormir boca arriba, ya que esta es la posición que los estudios han señalado como la mas segura para prevenir la temida muerte súbita del lactante. El área de dormir de tu hijo no debe tener almohadas (¡no las necesita!), posicionadores, cojines, cobertores, protectores de cuna acolchados, ni juguetes ni cobijas. Para que esté calentito abrígalo con un sleeping (saco de dormir), que no le cubrirá la cara en la noche, dando via libre a la respiración. Para protegerlo de lastimarse si saca un pie ó una mano por entre las barras de la cuna, puedes usar protectores de cuna respirables.

Por otro lado, como muchas madres lactan al bebé en mitad de la noche y, en la práctica, terminan durmiéndose junto a él, es importante brindar a las familias las consabidas pautas y recomendaciones.

 

Cómo practicar el colecho seguro

 

La mejor alternativa para un colecho seguro con los mas pequeños es una cuna colecho, que brinda las ventajas de tener a tu bebé junto a ti sin invadir su espacio, proporcionándole una superficie segura y previniendo las caídas. Este tipo de moisés para bebé, con paredes blandas que te permiten calmarlo sin tener que levantarte ni sacarlo, te permite tenerlo junto a ti en todo momento, favoreciendo la cercanía y la lactancia sin descuidar nunca su seguridad.

Cuando tu bebé tenga seis meses cumplidos, puedes optar por seguir durmiendo con él o bien trasladarlo a su propia habitación. En este caso, asegúrate de escucharlo permanentemente. Un monitor te puede ser de mucha utilidad. Con bebés de esta edad, que saben girar y darse la vuelta, si quieres seguir durmiendo con ellos ya el riesgo de asfixia es muchísimo menor (siempre y cuando respetes las recomendaciones ya dadas, como no fumar, etc.) pero sí debes seguir protegiéndolos de las caídas. Para eso te sirve instalar una barrera abatible en tu cama, que después se quita con facilidad.

 

Finalmente, ten en cuenta que el colecho es una opción, no una imposición, y que tú y tu familia deben optar por lo que les resulte más conveniente, siempre cuidando lo más importante que es la salud y la seguridad de tu hijo.

 

 

Por Mariana del Rosal en colaboración con LocosBajitos.co, junio de 2019

Dejar un Comentario

Por favor ten en cuenta que los comentarios deberán ser aprobados antes de ser publicados